Despierto y en mis ojos una lágrima grita tu nombre: esa lágrima inextinguible que desliza mis ganas hasta llegar a mi boca, acompañada del infinito deseo de que tú vuelvas a ser tú; de que vuelvas a ser esa especie de manía por contar los minutos que le faltan al reloj para verte, aunque fuere en mis sueños.

El sabor de tu vida se desvanece en mis labios; la manera de ser tan única y tan suficiente, tan necesaria como los rayos cobres que desprenden de tu cielo; los pequeños cráteres de tinieblas que escondes en tus mejillas.

Tu nombre suena como nostalgia pura, como un fresco de la ingenuidad y satisfacción de los cientos de segundos, nuestros segundos.

Tu voz. Tu sonrisa. Tu todo.

Eres tú, y eras tú, y me acostumbraste siempre a ser tú, y ahora que tú ya no eres no encuentro otra cosa más que ser nada .

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de tu adiós y cosas peores

Me miro en tus ojos y el mundo de pronto es nada.
Apago mis ganas y extingo ese ímpetu de sentir tu mano y no soltarla.
Recorren mi piel tus besos pero no existen.
Intento en vano olvidar que te fuiste.
Sonrío al presente pero el pasado me abruma.
Oculto tu nombre detrás de la luna.
La misma luna. El mismo cielo.

Te veo frente a mí y tus labios se mueven sin hablar palabras.
Por fuera eres la misma pero no te conozco.
Y te busco y repaso mis recuerdos.

Qué diferentes son las cosas hoy que te irás, sentados en el mismo lugar en donde fuiste mía por primera vez. Sé que te vas ahora y por dentro mi alma grita esperando que me escuches. Veo el color de tus iris y me inundo de angustia; y quisiera regresar los días, reparar los daños, revivir al sentir tu boca y conquistarla una vez más. Te despides de mí pero no te mueves. Y te abrazo. Y me abrazas. Te aprieto fuerte y me aprietas fuerte. Respiro tu aroma y me enamoro de ti. Y no te dejo ir. Y no me dejas ir. En ese momento es octubre y es cuatro. Te abrazo como te abracé aquel día para no perderte. Tomo aire para llenar mis pulmones de ti. Deseo morir para no desprenderme de tu esencia y así tenerla conmigo por siempre. Y te abrazo. Y me abrazas. Y no te dejo ir. Y no me dejas ir. Te beso en la mejilla. Otra vez. El tiempo se vuelve infinitamente corto. Persigo los segundos que se me escapan. Sé que quizá no vuelva a verte jamás, ni a tenerte, ni a besarte. Me separo de ti. Justo entonces me tomas. Y te abrazo. Y me abrazas. Y no te dejo ir. Y no me dejas ir. Vuelvo a respirarte y me vuelvo a enamorar. Llegó la hora. Hoy te marchas y no volverás, mientras yo me quedo solo con la impotente memoria de nuestros días. Y te veo ahí de pie frente a mí, tan hermosa como cuando entraste en mi vida y me atrapaste con tu sonrisa. Y hago lo posible por regresar ahí pero desaparezco en el intento. Y veo tus labios y de pronto tengo sed de ellos.Y te beso. Y te abrazo.Y te respiro. Y no te dejo ir. Y me besas. Y me abrazas.Y me respiras.Y me dejas ir.

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día uno

Me despierto en la madrugada por octava vez y tu recuerdo en mis sueños me engaña a pensar que todo está bien.

Tic. Tic.

El reloj no se detiene. Salgo al balcón y afuera sigue oscuro. El cielo pareciera estar en el equilibrio justo entre la noche y el día. No hay estrellas, y no sé si volverán.

Tic. Tic.

En un pestañeo pasaron dos horas, mil horas. Intento dormir para verte y me despierto nuevamente ansioso.

Tic. Tic.

Imagino en donde estás, pero no te encuentro. La cama gira alrededor mío y en momentos siento que se me escapa el aire en un suspiro. Y pienso y fantaseo y siento que se desprende de mí para ir contigo. ¿Lo sientes?

Tic. Tic.

Afuera el mundo ya amanece pero aquí todo sigue dormido. Reviso inutilmente mi celular sólo para ver que él también te extraña.

Tic. Tic.

Un beso de tu boca se resbala por mi cuello y baja al infinito. Te siento aquí tan cerca y mis brazos no te dejan ir. Susurro unas palabras a tu oído pero nada escuchas, mas sé que lo grito, y en cada letra que se desarma va mi vida intentando buscar tu sonrisa. Y culpo al tiempo sabiendo éste que soy yo el equivocado. Y discuto con él, pero sólo dice Tic. Tic.; y no me quiere oír, y mientras más hablo el sólo dice Tic. Tic. Sus palabras son tan cortas y precisas que intento hablar su idioma y digo Tic. Tic.; pero se detiene el reloj para ya no avanzar. Seis veinte.

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ser

Soy tus sonrisas, tus besos, tu mirada, tu voz, tu cabello, tus labios, tu distracción, tu admirador, tuyo.

Eres mis secretos, mis sueños, mis suspiros , mis silencios, mis murmullos, mis palabras, lo que no esperaba, mi vida.

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danke

Alguna vez escuché a alguien decir que la vida siempre tiene un plan para todos nosotros, pero que ese plan era sólo eso: un conjunto de escenas, y que nuestras acciones eran sumamente necesarias para tejer todo y formar una película completa. Todas estas escenas, para bien o para mal, son parte esencial de nuestro aprendizaje, y nuestra madurez está sustentada por cualesquiera altibajos sean por los que tuviéramos que pasar. Es así como todo plan está diseñado precisamente con el fin único de lograr nuestra felicidad plena.

Yo no sé si durante los últimos 365 días hice lo que tenía qué hacer en el momento adecuado. La vida me golpeó duro tantas veces que aún dudo un poco de realmente haber acertado. Pero hay algo que me deja tranquilo, y eso es que siempre actué como mejor creí en su momento. Y, en el final, terminé más feliz que antes, agradecido infinitamente con todas las personas que formaron parte de mis días, y con la persona que hoy por hoy es dueña de mis pensamientos.

No sé exactamente cómo definir el 2011. Me aferro en pensar que fue un muy buen año, aún y cuando mi corazón grite lo contrario. En una mano sostengo los peores momentos de mi vida, mientras la otra increíblemente terminó llenándose con las enormes bendiciones que significan la familia, la salud, los amigos, el amor, y el tiempo. Siento que, a veces, es necesario caer, para así aprender a ser humilde, sencillo, y sobrio, en el momento que la vida decida ponerte en la cima.

En términos generales, emprendí los viajes que más han marcado mi vida. Descubrí y aprendí lo que jamás creí posible. Aprendí de tantas culturas, personas y sentimientos que no creí tener. Pero más que observar una infinidad de paisajes, comidas, y tradiciones, conocí mis miedos, mis sueños, a quien hoy creo la razón de mi felicidad, y sobre todo, me conocí a mí mismo, y gracias a eso hoy me considero alguien diferente, y alguien mejor.

Todos los momentos, buenos y malos, los guardo en el estante de mi vida, porque a partir de hoy abro un nuevo volumen, y comienzo a escribir otro capítulo más en la novela de mi vida. Hoy todo es un boceto, hoy todo es parte de mi imaginación, y aún así, hoy pongo mis metas, sueños, ilusiones, y corazón, en esta nueva etapa, esperando, como siempre, vivir una aún mejor historia.

 

Gracias en Alemán

Trescientos sesenta y cinco noches más para soñar con ella.

Paz.

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después de hoy

Chiquilla, no llores más. Si cierras los ojos verás que aún sigo aquí, junto a ti. Prometí no marcharme y no lo haré. Mi corazón está contigo y yo, también. No sé ni quién eres, niña hermosa, pero puedo invitarte a volar y a descubrir que me quieres.

Aquí me ves, y aquí estoy, donde siempre, a tu lado. He estado buscando tu corazón para que me despierte, para que me haga salir y volar y para sentir e imaginar una vez más. Todo lo puedo dar porque ya siento que te necesito, que eres parte de mí. Para estar acá hay más razones que estrellas, más sonrisas que ratos amargos y sí, más amor que dolor.

Puedo saber sin preguntarte que tu corazón está tan partido como el  mío, que de lo que me resta no se junta ni un suspiro, pero también sé que no te haré soñar. ¿De qué sirve hacernos soñar si lo dejamos en eso, sueños?

Te quiero dibujar realidades, con un presente fabricado fielmente a tu medida, pintando con dulces acuarelas un futuro juntos, con tonos tan brillantes como tu sonrisa, con la profundidad de tu mirada antes perdida, con paisajes llenos de flores, con la luna encendida, de dos y mil colores.

Mi mano también está aquí, entrelazada a la suavidad de la tuya. Cuando quieras caer, cuando sientas perder, cuando la vida sea lo suficientemente injusta como para hacerte llorar, la tendrás ahí, sujetando tu brazo con más amor que ayer, pero mucho menos que mañana.

Tus brazos alrededor de mí, un beso y una broma que te provoque una nerviosa risilla. Mis brazos alrededor de ti, un te amo y una voz susurrándote una cancioncilla. Y así los dos, sin frío, sin miedo, sin dudas.. Porque si estás acá, conmigo, nada me falta, y si estoy allá, contigo, haré que nada te falte.

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cielo de un solo color

Festival del globo

Me gustas.
Me gustan tus besos,
siempre en el momento.
Me gustan tus abrazos,
tan cálidos, tan perfectos.

Me encantas.
Me encanta tu voz,
como acaricia mi oído.
Me encanta tu ímpetu,
tan dulce, tan distraído.

Me fascinas.
Me fascinan tus ganas,
siempre ahí, permanentes.
Me fascina tu sonrisa,
alegre, constante.

Me enloqueces.
Me enloquecen tu aroma,
tu piel, tu pelo.
Me enloquecen tu boca,
tus ojos, tus celos.

Me matas.
Me matan tus dudas,
tu inseguridad.
Me mata tu desconfianza,
tu frialdad.

Me gusta tanto quererte.
Me encanta aún más imaginar.
Me fascina mirar al futuro y verte.
Me enloquece  pensar que ya no estarás.
Me matas, de verdad, me matas si te vas.

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se nos muere

Yo voy por las noches volteando a la luna y
buscándole una razón a este amor incauto;
tú vas por los días sin dar una y
caminando al son de tu adiós ingrato.

Yo tengo tu última sonrisa en un suspiro;
tú guardas un beso mío entre tu suela y el piso.

Yo le pido un minuto más contigo
al cielo, a Dios, o a yo quién sé;
tú apresuras tu paso sin decir
a dónde, sin decir por qué.

Yo me esfuerzo por esconder mis lágrimas, mi orgullo;
tú te esmeras en quitarme lo único que me queda tuyo.

Yo ya no encuentro mis ganas
de vivir, de seguir si no estás tú;
Tú aquí como siempre ganas,
te vas con mi vida, mi luz.

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a quién quiero engañar

Voy buscando una razón y no la encuentro. Por mi mente hay dos lágrimas dibujándose que, tres te-extraños después, logran reflejarse en mis ojos, recorriendo lentamente mis mejillas, cayendo cuatro segundos que son horas, cinco pies que son basura, hasta tocar el suelo.

Sobre el mismo sitio estoy parado, viendo los días ser noches y las noches ser estrellas fugaces, descontando juntas lo poco que aún tengo dentro. Esté feliz, enojado, o yo qué sé,  tu recuerdo termina por volver, y eso es lo triste. Quiero tener algo para darte, y las mil piezas de mi corazón ya no encajan. Besarte me desata mientras tu voz diciendo te-quieros anuda mi garganta. Así pasa el tiempo aquí adentro, sin saber qué hacer conmigo y buscando algo que me diga qué hacer contigo, con tu luz y con tu sombra, con las dos caras de tu moneda; algo que se apiade y le dé un mínimo significado a mis sentidos, una forma de ordenar mis palabras.

Si estuvieras aquí todo iría tan bien. Si pudiera tomar tu mano cuando más la necesito. Si los días fríos vinieran acompañados de tus brazos. Si tu hombro estuviera aquí para curar mis lágrimas. Si tu voz fuera mi canción de cuna en las noches. Si pudiera dormir sabiendo que aquí te vas a quedar. Si tu mano estuviera aquí para levantarme. Si tus labios susurraran eso que tanto necesito escuchar de ti. Si cada amanecer estuvieras aquí, al alcance de un beso. Si en realidad estuvieras aquí… Si tan sólo estuvieras aquí, estoy seguro de que todo iría tan bien.

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segundos

1,2,3,4,5,6,7,8,10032483925 segundos si tú quieres. Dime cuánto más. Dime cuánto tengo que sufrir, recordar, cuánto tengo que aguantar. Tú dime hasta donde voy, dame el límite al que tengo que llegar, el punto sin retorno, el fin después del infinito. Dime por favor. En este momento deja de soñar y piensa, deja de pensar y actúa, deja de actuar y siente. Detén todo lo que soy, derrumba todo lo que fui, no importa… Piensa en todo lo que seré y sonríe. Voltea atrás y sonríe como nunca, sé feliz como siempre y tenme presente ahí. Ni un beso, ni una caricia, pero sí el aire que te hacía falta, el sol que dejó de salir, la luna que llora en las noches pensando en ti, el poeta que dejó de escribir. Toma todo lo que puedas, afiánzate a ello, agárralo y no lo dejes ir. Del mar a las nubes, de las nubes al cielo y de ahí hasta un sueño imposible, impensable, improbable. Respira mis recuerdos, mi aroma, mi amor, y jamás, jamás te rindas, porque yo también jamás me rendiré.

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