Sólo por hoy deséame un poco más;
derrite tus labios de cera en mi cuello
mientras yo me lleno de pena y de angustia,
y al miedo le robo tus ganas de amar.

Sólo por hoy regálame algún suspiro;
dame tu aire y besos, caricias y viento,
ilustra mis pasos con sed de tu cuerpo
y dame entre noches motivos perfectos.

Sólo por hoy junta mi vida a tu vida,
mis días, tus días, mi boca a tu boca;
muerde en mis labios tus manías completas
y sacia sin miedo el temblor de mis piernas.

Sólo por hoy atraviésanos los mares,
los míos de tierra y los tuyos de bosque;
devuélveles agua, devuélveles aire,
e indúndame todo el tiempo que te tome.

Sólo por hoy arráncate el corazón,
haz que tus latidos me griten mi nombre;
que haya ninguno, que sólo sea yo,
y que al exclamar mi nombre no te asombres.

Sólo por hoy o por lo menos ahora,
antes de que se extinga la flama de
este segundo en que mi boca te nombra.
Sólo por hoy ámame, porque antes de hoy jamás supiste hacerlo.