Yo voy por las noches volteando a la luna y
buscándole una razón a este amor incauto;
tú vas por los días sin dar una y
caminando al son de tu adiós ingrato.

Yo tengo tu última sonrisa en un suspiro;
tú guardas un beso mío entre tu suela y el piso.

Yo le pido un minuto más contigo
al cielo, a Dios, o a yo quién sé;
tú apresuras tu paso sin decir
a dónde, sin decir por qué.

Yo me esfuerzo por esconder mis lágrimas, mi orgullo;
tú te esmeras en quitarme lo único que me queda tuyo.

Yo ya no encuentro mis ganas
de vivir, de seguir si no estás tú;
Tú aquí como siempre ganas,
te vas con mi vida, mi luz.