1,2,3,4,5,6,7,8,10032483925 segundos si tú quieres. Dime cuánto más. Dime cuánto tengo que sufrir, recordar, cuánto tengo que aguantar. Tú dime hasta donde voy, dame el límite al que tengo que llegar, el punto sin retorno, el fin después del infinito. Dime por favor. En este momento deja de soñar y piensa, deja de pensar y actúa, deja de actuar y siente. Detén todo lo que soy, derrumba todo lo que fui, no importa… Piensa en todo lo que seré y sonríe. Voltea atrás y sonríe como nunca, sé feliz como siempre y tenme presente ahí. Ni un beso, ni una caricia, pero sí el aire que te hacía falta, el sol que dejó de salir, la luna que llora en las noches pensando en ti, el poeta que dejó de escribir. Toma todo lo que puedas, afiánzate a ello, agárralo y no lo dejes ir. Del mar a las nubes, de las nubes al cielo y de ahí hasta un sueño imposible, impensable, improbable. Respira mis recuerdos, mi aroma, mi amor, y jamás, jamás te rindas, porque yo también jamás me rendiré.