Fui marioneta de palabras sin cimientos,
de prejuicios devaluados con mentiras.

Fui recipiente de letras hechas a lápiz,
y borrador de mensajeros incipientes.

Fui caminante de las sendas sin destino,
sin encontrarle futuro alguno a mis heridas.

Pero hace tiempo que su risa me encontró
y no hay momento que no piense en su mirada,
porque si hay caricias hechas con su pelo
no existe excusa para ya no enamorarla.

Y hace tiempo ya que no volteo a mi espalda
por no tener que resignarme a detenerme,
sin embargo mis ojos buscan su vereda,
y esas lunas de miel que logran atraerme.

Hace tiempo que cambié mi filosofía
para dejar mis pensamientos a su son,
y sé que la conozco porque no existo,
pero me ama y eso basta mientras viva.