Sabes, me gustaría vivir sin remordimientos: poder ser yo sin culpa y amar sin culpa. Quisiera sencillamente un día desprenderme de mi sinceridad y que no me hiciera daño, poder deshacerme de todo con facilidad, ser de nadie y que nada fuera mío, no llorar, y sobre todo entender que lo muerto, muerto está.

Quisiera poder vivir feliz aún sabiendo que no hice lo correcto, poder salir a caminar bajo la luna sin mirar el reloj, escribir en esta hoja de papel y olvidarme que tiene fin. Solo me gustaría ignorar los remordimientos y sentirme bien… sentirme feliz.