Nuestro silencio se propaga,
tu voz se extingue en un susurro,
de tu boca las palabras son vacías,
y al ver tus ojos con mis ojos, me hundo.

Tu voz ahora pareciera alejarse
y nuestro tiempo va escapando,
la luz de tu perdida mirada
poco a poco se va apagando.

Un día fuiste mi felicidad,
diré que fui tu noble azul.
Mas ya no queda nada,
nada queda entre mi alma y tú.

Las costumbres que formamos,
hoy no hablan y no existen;
se esfumó cada momento,
yo me voy, y tú te fuiste.

raulg;m