Hay veces que pienso por fín haberlo olvidado, pero en ese instante te veo y… no, no puedo negarlo… no puedo negar que te borro de mi mente y al verte regresas a mí, que tu sonrisa está en mi mente como el hilo en un maniquí… y pienso en tí…

Camino y te vuelvo a encontrar,
y te veo y no te dejo de soñar.
Y aunque crea que te has ido,
tu sonrisa no puedo olvidar
-no, no la puedo olvidar.

Y me pregunto:
si tus miradas son casualidad,
y me respondo:
no me debería de ilusionar.

Eres hermosa, yo lo sé,
tu voz es linda, y la amé,
tu sonrisa cálida, así es,
y tu nombre muchas veces susurré.

Y te hablé, y nos hablamos…