Me ahogo al pensar
de tener que resignarme
a pensarte en la distancia,
mientras llega el momento
en el que la distancia
que hasta hoy nos separa,
se pueda medir sólo en milímetros,
una caricia, un roce,
tu espalda, mis manos.
Me ahogo al pensar
de tener que resignarme
a verte pasear,
mientras llega el momento
en el que gires tu cuello
y me sonría tu boca,
tus labios, tu mirada.

Me ahogo al pensar
en no poder mirarte
tener que resignarme a no tocarte,
mientras llega el momento
en el que pueda tocarte de verdad
sin que haga falta mirarte,
a oscuras, a solas, a tientas.
Me ahogo al pensar
en no poder escucharte
resignarme a oír nombres
que no son el mío,
mientras llega el momento
en el que tu boca hable cerca de mí,
en mi oído, susurros,
silencios, palabras, deseos.

Me ahogo al pensar
de tener que resignarme
a imaginar el sabor de tus besos,
mientras llega el momento
en el que no pueda imaginar
un solo día sin el sabor de tus labios,
en la mañana, en la tarde,
en la madrugada.
Me ahogo al pensar
de tener que resignarme
ahogarme en la idea de resignarme
mientras llega el momento
me desahogo escribiéndote esto,
se me quema el alma de pensar en ti,
solo eso, pensarte y soñarte
mientras llega el dia de poseerte…