Quizá el problema fuimos ambos,
tus palabras y silencios,
mis silencios y palabras,
nuestros gustos y deseos,
nuestras alegrías y ganas.

Palabras escribo y no tienen sentido,
fluyen letras y conflictos,
corren lágrimas como letras,
como anhelos, como estrellas,
llantos de un corazón dolido.

Tristezas o noches de vela con la luna,
preguntas y reclamos a un Cupido
con “planes” distintos a los míos.
Nuestros besos reflejados, una laguna,
unos ojos titubeantes, en este octubre frío.

Odio así al momento en que nos tenemos
que ir, nos iramos, nos hablamos, no sabemos
que decir. Qué sentir, qué sufrir, qué pensar,
qué expresar, a quién querer, a quién amar.

¿Por qué soñar? ¿Por qué dejar? ¿Por qué
desear, amar, y no olvidar? ¿Por qué
esperar? Sé el qué mas no el cómo, no sé
la razón de este azul monótono.

te quiero; –raul